Sus propósitos son dos:
Propósito directo; es fomentar la independencia y embellecer su entorno.
Propósito indirecto: preparar su mente y su mano para la lectoescritura, las matemáticas y el refinamiento de los sentidos.
Los ejercicios de vida práctica son fundamentalmente una ayuda a la adaptación del niño a su tiempo y su espacio. Son adecuados para la cultura y el país que los aplica y tienen que ver con los usos y las costumbres.


